Margarita Mora Cervantes

Nació en Desmontes de San Mateo el 23 de febrero de 1927, en el hogar de Gustavo Mora González y Narcisa Cervantes Mena; con tan solo dos años llego a vivir a Belén.

Asistió a la Escuela España, y luego a la Escuela Normal de Heredia, de donde debió retirarse por problemas económicos. Luego retomó sus estudios en la Escuela Catequí­stica Diocesana, donde se graduó como maestra de religión.

En 1949, empezó a trabajar en la Escuela España, comenta: que esa epoca fue la mejor experiencia de mi vida, la acogida que tuve fue tan grande que me integre de lleno, sin pensar en cuanto ganaba o si el giro se atrasaba, disfrutaba del placer de trabajar por amor a mi vocación.

El 24 de diciembre de 1955, doña Margarita contrajo matrimonio con Luis Humberto González, con quién tuvo dos hijos: Margarita y Luis Humberto. Sin embargo, el destino hizo que enviudara, solo cinco años y medio después, debido a una hepatitis que contrajo su esposo.

Margarita Mora Cervantes

Logros

Doña Margarita fue la fundadora del Centro de Salud de San Antonio, de la Cruz Roja de Belén y de la Asociación de Desarrollo Comunal de San Antonio. De igual manera fue Regidora y primera Vicepresidenta Municipal de Belén en 1978 a 1982.

Margarita fue fundadora de la Asociación de Pensionados de Belén; y Vicepresidenta de la Junta Directiva del EBAIS de San Antonio. Recientemente, fue llamada a formar parte de la Junta Edificadora de la Parroquia de San Antonio.

Además fue presidenta de la Filial de Belén, de la Asociación Nacional de Educadores; representante de la Asociación de Educadores Pensionados y miembro de su Junta Directiva. Actualmente es vicepresidenta del Consejo Económico de la Parroquia de San Antonio y miembro de la Junta de Educación de la Escuela España.

Su vocación como educadora, le permitió inculcar los principios morales y cristianos  a generaciones de belemitas, ya que fue maestra de religión durante veinticinco años y catequista parroquial por treinta años. Y se ha dedicado al rescate de tradiciones del pueblo y valores culturales.

A sus setenta y dos años de edad, doña Margarita continúa con el mismo entusiasmo y dinamismo que le han caracterizado durante toda su vida.